Cuantos años hace? Doce?
Hablo de la primera vez que pensé que algún día, por televisión, con ese gran premio sin nombre en la mano (un Nobel, un Principe de Asturias, tal vez?), agradecería a muchas personas, de las tantas que han compartido vida conmigo (y yo con ellas), cada gesto, cada frase intercambiada, cada momento...
A mi profesora de la escuela, la que me enseñó la importancia de acentuar las palabras. A mi primer verdadero mejor amigo, que se sentó conmigo en aquellas escaleras a escucharme llorar, y me consoló. A los dos que me han dado todas las oportunidades, todas, para formarme, y estudiar donde y como quisiera, sin limites. Al que me sostiene entre sus brazos, todas y cada una de las veces que lo necesito, para que me sienta como en casa... Y, claro, muchas otras personas, por muchas otras cosas.
Estos doce años (si es que son doce) me han ido haciendo ver que ese momento, para el que reservaba todos los grandes discursos y agradecimientos, ese en el que muchos, al verme por en la pantalla dirían "si, yo estudié con ella", o "me acuerdo una vez un día, cuando yo le daba clases de lengua...", o "es mi nieta"; los años me han ido haciendo ver que ese momento no llegará nunca, problemente. Que es mejor pensar en acciones "mas realistas", mas alcanzables... sin dejar de buscar los sueños, claro, pero sin perseguir esa perfección obsesiva y desesperadamente, cada día.
Y además de eso, estos doce años (si es que son doce) en lugar de reservarme las buenas palabras, los agradecimientos, para un gran momento estelar en que hiciera sentir a muchos orgullosos de habernos cruzado en el camino; en lugar de reservarlos, he preferido irlos dando, los agradecimientos. Cada día. Las buenas palabras. Los buenos sentimientos. A todas esas personas. Porque es importante que lo sepan, y que lo sientan. Que son importantes para mí. Que eres importante para mí.