¿En qué se está convirtiendo este mundo en el que no sé quien soy yo, no sé quienes son los que me rodean, y por momentos ni me importan?
Hacía frío. La niebla que nos cubría desde hace semana, obligándonos a vivir en una ciudad fantasma se había ido. Hacía frío, pero al volver a casa, tarde en la noche invernal, Orión me hacia compañía desde ahí arriba.
Al llegar a una esquina, la oí. No sé de donde venía la voz. Y eso fué lo que me me hizo dudar más si ayudarla. Creo que alguien la estaba golpeando. Yo solo podía oir como pedía ayuda. "Basta, basta", suplicaba.
Aquí, en mi ciudad. En mi entorno. ¿Una mujer maltratada? No puede ser. Esta es una zona bien. No estoy segura de habérmelo imaginado. De haber oído algunos ruidos y haberlos interpretado como he querido. Tengo tendencia a inventarme situaciones. A creer ver gente pasándose "algo", a pensar que este o aquel están trapicheando, a pensar cosas raras... (como si eso hiciera mi vida mas emocionante, no sé. Tal vez solo sea una desconfiada del género humano).
Pasé de largo. No sabía muy bien de donde podían provenir las voces. Ni si debía/quería inmiscuirse. Me hice cómplice de una situación de la que hubiera preferido asegurarme. Por si acaso podía ayudar. Tal vez hubiera sido mejor detenerse, hacer el ridículo incluso. Y que fuera la tele en la casa de una familia. Hubiera preferido eso a tener ahora esta duda.
Pasé de otro ser humano. No me importó mas que otras cosas. Y ya no sé quien soy. En qué me estoy convirtiendo.

