La verdad es que me cuesta mucho no pensar tí (en un tú general), que lees lo que escribo, cuando estoy tecleando para publicar en el blog.
No puedo evitar querer hacer algo:
- que pueda interesar a alguien, por un lado,
- que no me desvele demasiado (porque si no hago público mi perfil en este blog es porque prefiero no mostrarme, permanecer anónima en la red), por otro lado,
- y finalmente, no puedo dejar de pensar en que no quiero hacer el ridículo (este, me temo, es un sentimiento ineludible para mí en muchas de las cosas que hago).
Y resulta curioso, a la par que absurdo, porque:
- hay tantas cosas interesantes por la red, tantos blogs que merecen mucho mas la pena, por antiguedad, por experiencia, por inspiración o por participación (para muestra, un botón en los links que he conseguido poner en la página, tras una dura lucha cuerpo a cuerpo con el Template),
- el hecho de no querer mostrarme resultado de la timidez, es en realidad consecuencia del deseo (in)consciente de "ser descubierta" por tí (en un tú general), y así sentirme especial; pero, claro, eso no ocurrirá jamás si no tomo la iniciativa de mostrarme,
- ¿cómo es posible hacer el ridículo si elijo permanecer en el anonimato? Es lo bueno que tienen los blogs de "artista desconocido", que son como las grandes ciudades: uno puede hacer lo que quiera por la calle, que muy pocas veces se encontrará con un conocido, de modo que nadie lo reconocerá y le imputará las locuras que practica.
Así que he decidido que:
- voy a empezar a escribir sin preocuparme de interesarle a nadie, simplemente escribir,
- voy a escribir sin que me importe mostrarme demasiado (con mis opiniones, debilidades, fortalezas...) De todos modos, hasta para un principiante en psicología, muchas de estas eran ya facilmente identificables...,
- no hago el ridículo, no hago el ridículo, no hago el ridículo...
Conclusión del ejercicio:
Qué mas te da (:P), por algo se llama AUTOafirmación (¿que passsssaaaaa?, ¿algún problema?)