Hoy, martes, aunque toca cocido en el menú, me saltaré la norma y dedicaré este post a mi ombligo, porque sí, porque yo lo valgo. Hala.
Hace un par de días, cumplí años. Me suelo poner un poco triste para "my birthday". Bueno, en general las fiestas y celebraciones me vuelven melancólica. Pienso en el tiempo que pasó, hago recuento de lo que fue, esas cosas...
Este año, he de decir que ha sido diferente. He recibido el mejor de los regalos: tiempo.
Sí, sí. Bien envuelta de papel nebuloso, alguien me ha regalado más vida. Dentro de una burbuja, detenida mientras afuera fluye la rutina. Cargada de sonrisas, de besos, de optimismo, de felicidad.
Gracias. Al remitente desconocido. Gracias.