Hoy he vuelto a casa andando, agotada de tanto trabajo, deseando dormir... Y en mi caminar, como de sueño, me iba fijando, en cosas en las que no suelo reparar. Y me llamaba la atención cuántas de ellas me traen sus recuerdos...
La tienda de modding para PC, la pareja que se besa, ese coche chulo que pasa, los anuncios de la parada de autobús...
Ya sé que no es nada nuevo que le eche de menos. Ya es casi una costumbre. Un vicio, diría yo, porque no es demasiado bueno para la salud.
Mientras caminaba, se ha aclarado el cielo. Después ha hecho muy buena tarde.
Y he sentido el frío sol de invierno en mi cara. Y he sonreído. Y hasta mi propia sonrisa, en ese momento, me ha recordado a él. Porque ha sido una sonrisa franca, realmente gozosa, sincera y espontánea. Y desde que se fue, yo no había sonreído así. Tiene gracia.
El sol me ha hecho pensar en qué pronto, antes o después, acabará el invierno. Y llegará la primavera... Y a mí primavera siempre me suena a esperanza, a risas, a besos dulces, a te quieros...
Del Soneto 116 de Shakespeare (traducción libre)
"... ¿No es amor el amor
Que cambia siempre por momentos,
Y a distanciarse en la distancia tiende?
¡Oh, no!
Es un faro imperturbable
Que contempla las tempestades
Y nunca se estremece..."