Lo mejor de un día de verano es que acabe con una buena tormenta, con rayos y truenos, de esas que refrescan el ambiente, y hacen bajar la temperatura. Una duerme plácidamente, sin sudores, aliviada.
Lo mejor de una época dificil es que acabe con un buena explosión, con lágrimas y larga conversacion, de esas que desahogan la tensión, y dejan tan relajada. Una duerme tranquila, con esperanzas de futuro, aliviada.
