Si no lo he entendido mal, una de mis compañeras de trabajo chinas de trabajo se va a casar muy pronto.
Estaba prometida con su actual novio (aquí en China es muy normal casarse enseguida, por lo visto, o al menos prometerse en matrimonio), desde hace algún tiempo. Y ahora resulta que la abuela de él se ha muerto, y tienen que darse prisa para casarse.
Pues existe la creencia que cuando alguien muere, su espíritu aún vaga por la tierra durante los 50 días siguientes a su muerte. Y si se casan antes de que se cumpla esa fecha, la abuela del novio podrá aún disfrutar de su boda, aunque sea en esencia. Curioso, verdad?
Al menos tienen suerte: el nuevo año que viene, año del perro, no es desfavorable para los matrimonios.