Nostalgia desde un teclado con Ñ

Enlace permanente 15.09.06 14:06

Llevo ya casi dos semanas en Madrid, y con el viaje, la mudanza, la búsqueda de casa (habitación), los (aun demasiado pocos) reencuentros, China se ha quedado tan atrás, suena tan lejos... Si no fuera por los regalos de despedida, los mails que van y vienen preguntando como sigue todo, y los pequeños detalles... Ay, los pequeños detalles.

- el tubo de pasta de dientes Zhong Hua que aun me acompaña (y pronto se acabará), ...
- sentir las calles vacías, a pesar de la gente; pero tan poco gente...
- las voces que susurran “mei you le” (no hay, no queda) en mi cabeza cuando abro el frigorífico por la mañana y se acabo la leche, ...
- andar y andar y sentir cansancio por las calles de Madrid, y tener la tentación de levantar la mano para pedir un taxi que me lleve a casa... quietaa... que aquí los precios son los mismos, pero en euros!
- los instantes de duda en el baño, papel higiénico en mano, buscando esa pequeña papelera a un lado para depositarlo, ...

Y no poder evitar mencionar una y otra vez China y Pekín, en mis conversaciones. Cuando los demás hablan de la goleada del Barça, del ultimo famosillo de turno, de sus vacaciones en la Manga, o del color de su coche.

Porque es lo que conozco, lo que he sido. Pekinesa.