Tus amigos no te olvidan

Enlace permanente 16.01.07 18:33

No sirven ya de nada las excusas ante los amigos por no haber llamado, no haber escrito, no haber quedado aquella vez que andabas cerca… Las cosas se han ido convirtiendo poco a poco en lo que son, y te toca aceptarlo. Tu círculo de amistades se ha ido reduciendo, por trabajo, pareja, familia, el hecho de vivir en otra ciudad.

Te das cuenta de lo desastre que eres, por haber dejado pasar tanto el tiempo. Aunque que no te hayas animado antes no significa que hayas pensado en ellos. Sólo que estabas demasiado ocupado adaptándote a las nuevas situaciones que te han ido surgiendo: nuevo trabajo, nueva ciudad (o país), nueva gente alrededor. La mezcla de tus inseguridades y tus planes de futuro, los ratos en los que te eras el rey del mundo, y aquellos en los que te sentías sólo y desconcertado te han ocupado demasiado.

Un día te descubres pensando en toda esa gente que conocías, te preguntas que será de sus vidas. Te entran ganas de llamarles, escribirles, retomar el contacto por un momento.

Deseas que ellos sientan lo mismo, que no hayan dudado ni por un momento que seguías ahí, que podían contar contigo, que seguías acordándote, aunque no tuvieras tiempo para escribir o llamar.

Deseas que, a pesar del tiempo, no sientan que les dejaste tirados (aunque lo hicieras un poco), que estén deseando saber de ti tanto como tú de ellos, y volver a verte, como antes, y reír…

Y empiezas a marcar ese número, o a escribir ese mail, mientras te imaginas, consiguiendo quedar, por fin, para disfrutar entre carcajadas y recuerdos de esa pizza, ese café, o esa cervecilla que os sirve como excusa, para poder pasar un rato tranquilo poniéndoos al día. Y volver a empezar.