Que bien sienta poder bajar un poco el ritmo después de tanto tiempo al máximo...
y respirar profundo, y respirar, aunque sea aire caliente;
y poder dormir más de 7 horas, incluso hacer un poco el vago.
Un par de días de parón para sanar un poco la mente, y el alma, antes de retomar la carrera hacia quién sabe donde, en medio de un verano calentito (y no precisamente por la temperatura).
Quiero creer que todo esto me hace aprender, y que, algún día, me llevará a algún sitio. Y que las vacaciones, con ese estupendo viaje improvisado por Italia que nos espera, llegarán pronto... ![]()