Las cosas se acumulan en estos días. Me cuesta encontrar momentos para escribir.
Volveré, y les pondré al día.
Mientras tanto, por favor, disfruten de la vida...
Las cosas se acumulan en estos días. Me cuesta encontrar momentos para escribir.
Volveré, y les pondré al día.
Mientras tanto, por favor, disfruten de la vida...
Ayer fuí protagonista de una de esas escenas de anuncio de Sony Bravia...
Volvía a casa a eso de las 2 de la mañana, tras una estupendísima cena en muy buena compañía. Aparqué el coche y saqué del maletero un regalo que me habían hecho: una enorme cantidad de manzanas directamente cogidas de árbol, metidas en la caja de un escáner (de ordenador).
Según recorría los escasos 20 metros que separaban mi coche del portal, se oye un "flush": el fondo de la caja había cedido con suavidad.
Y así, a mi alrededor, las reinetas bercianas empezaron a rodar en silencio: algunas recorriendo la acera, otras dirigiéndose a la calzada... una vista preciosa, toda para mí.
Y así fué como acabé recogiendo montones de manzanas, en la soledad de la madrugada. Riéndome por dentro. Directas del asfalto a mi caja.
Hoy he visto amanecer mientras venía a trabajar.
El sol saliendo por el mismo horizonte al que me iba dirigiendo en mi coche.
¿Para cuando los vehículos con cámara de fotos integrada, y disparador en un mando especial del volante, justo al lado del de la radio?
Sé que llevo semanas a bajo ritmo de escritura, y que, cuando por fín me manifiesto aquí, no soy demasiado clara o cuento que las cosas han vuelto a cambiar, y que mi futuro se dirige ahora hacia...
En las últimas semanas (último par de meses) me he movido un montón: entrevistas, ofertas, decisiones,...
Finalmente (si no vuelve a haber cambios, que no lo espero) me quedo con la que creo que es la mejor opción, a nivel personal y profesional. Allá que lo cuento.
Me voy a vivir a León, con mi chico (y super-contenta por ello), y seguiré trabajando para mi actual empresa (que no, no ha abierto ninguna oficina en León).
¿Como se come esto último?
Pues encontré un trabajo en Ponferrada. Suponía un cambio total de mercado, de actividad. Casi casi un volver a empezar. Pero pensé que podría ser interesante, y, sobre todo, que merecía la pena, no tanto por el trabajo en sí, sino por la apuesta personal que llevaba asociada. Tenía ganas de León, de vida en común...
Anuncié en mi empresa que me marchaba. Y fue un palo pero lo entendieron. Pensé que con esto se cerraba el ciclo...
Sorpresa: contraoferta. Una bien entendida (nada de super oferta económica, para ver si me vendía y me quedaba...)
Creo que lo han hecho bien, y por una vez han apostado por la felicidad del trabajador: me han propuesto trabajar desde casa.
Así que hemos llegado a un acuerdo, por el cual pasaré un par de días a la semana por la oficina de Madrid, y trabajaré el resto del tiempo (excepto viajes extraordinarios) desde casa...
¿Raro, eh? A mí sí se me hace algo extraño, la verdad.
Desde luego, jamás (que yo sepa) se le había ofrecido esto a nadie en mi trabajo.
Bueno, egoístamente hablando, me halaga su oferta, me motiva pensar que me valoran lo suficiente como para ofrecerme algo así, que prefieren esto a que me marche, que confían en que funcionará...
Mis miedos: no si seré capaz de trabajar bien desde casa, si rendiré o me podrán las distracciones... Tampoco sé si me cansaré de tanto viaje semanal, de la distancia, del teléfono...
He decidido intentarlo. Creo que puede merecer la pena seguir dedicándome a lo que me gusta. Pienso que me puedo organizar bien, sacarlo adelante.
Y, bueno, nervios de mudanza y organizativos aparte, estoy tranquila. Creo que es la mejor decisión que podia tomar. Y me siento afortunada.
Y por eso lo cuento así de claro, así de abierto, así de sincero aquí.
Espero que los que me conocéis me déis vuestra bendición y apoyo.
También se admiten consejos de todo tipo (de los conocidos y los que no, claro).
Tengo la impresión de que todo esto va a ser un gran reto. Uno divertido. Ya lo veréis...
Bueno, pues la oferta de trabajo (la esperada, la de los posts anteriores) llegó ya de forma concreta y la acepté.
Y, con ella, una contraoferta, no económica, pero si de formas, que suena muy interesante, y que se está ahora concretando en posibilidades, maneras...
En cualquier caso, acabe pasando lo que acabe pasando, lo que sí sé es que dejo Madrid, al menos como ciudad para vivir de forma "constante", entre semana.
La aventura me llevará en menos de un mes a León provincia, ciudad o pueblo aún por definir (en función de lo que decía anteriormente).
Y hacia algo nuevo, desconocido para mí por el momento: el compartir la vida diaria con alguien...
Toy felí, que nadie lo dude. Alguna que otra mariposa en el estómago por los cambios, pero felí.
La boda: estupenda, divertidísima, requete-disfrutada. La novia guapísima, el novio encantador, la compañía inmejorable, la familia divertida a más no poder, y todos con ganas de fiesta, de celebrar, de pasarlo bien, de reír...
La tripa mucho mejor, gracias. Al acabar la boda, de purito cansancio, un ataque de gastro bien repelido que me ha tenido un par de días con flojera... pero ya superado todo, así que ¡de nuevo arriba con la moral!
Y del nuevo trabajo, aún sin noticias. Nervios crecientes pero controlados. Sin problemas.
Seguiremos informando...