La boda: estupenda, divertidísima, requete-disfrutada. La novia guapísima, el novio encantador, la compañía inmejorable, la familia divertida a más no poder, y todos con ganas de fiesta, de celebrar, de pasarlo bien, de reír...
La tripa mucho mejor, gracias. Al acabar la boda, de purito cansancio, un ataque de gastro bien repelido que me ha tenido un par de días con flojera... pero ya superado todo, así que ¡de nuevo arriba con la moral!
Y del nuevo trabajo, aún sin noticias. Nervios crecientes pero controlados. Sin problemas.
Seguiremos informando...