Bueno, pues la oferta de trabajo (la esperada, la de los posts anteriores) llegó ya de forma concreta y la acepté.
Y, con ella, una contraoferta, no económica, pero si de formas, que suena muy interesante, y que se está ahora concretando en posibilidades, maneras...
En cualquier caso, acabe pasando lo que acabe pasando, lo que sí sé es que dejo Madrid, al menos como ciudad para vivir de forma "constante", entre semana.
La aventura me llevará en menos de un mes a León provincia, ciudad o pueblo aún por definir (en función de lo que decía anteriormente).
Y hacia algo nuevo, desconocido para mí por el momento: el compartir la vida diaria con alguien...
Toy felí, que nadie lo dude. Alguna que otra mariposa en el estómago por los cambios, pero felí.