Ayer fuí protagonista de una de esas escenas de anuncio de Sony Bravia...
Volvía a casa a eso de las 2 de la mañana, tras una estupendísima cena en muy buena compañía. Aparqué el coche y saqué del maletero un regalo que me habían hecho: una enorme cantidad de manzanas directamente cogidas de árbol, metidas en la caja de un escáner (de ordenador).
Según recorría los escasos 20 metros que separaban mi coche del portal, se oye un "flush": el fondo de la caja había cedido con suavidad.
Y así, a mi alrededor, las reinetas bercianas empezaron a rodar en silencio: algunas recorriendo la acera, otras dirigiéndose a la calzada... una vista preciosa, toda para mí.
Y así fué como acabé recogiendo montones de manzanas, en la soledad de la madrugada. Riéndome por dentro. Directas del asfalto a mi caja.