Siempre he tenido ideas felices en la ducha, o en la bañera. Con frecuencia ha sido ahí donde he encontrado soluciones a problemas matemáticos, donde me recordado aquello que olvidé, donde he reflexionado y tomado determinaciones.
Quizás el agua me inspire...
Estos días, ni aún así. Necesito encontrar ideas felices, para varios temas.
Formas de salir adelante pese a la crisis, la brillante idea con la que nos haremos autónomos, modos de hacer, modelos de negocio, el nuevo "ultimo sistema técnico" bueno-barato-ecológico... y aún nada.
Me siento algo bloqueada, exprimida.
Quizás esas "ideas felices" no salgan nunca de mi cabeza: tal vez no sea mi destino ser un Thomas Edison...
Mmmm... voy a buscar Inspiración en Google, a ver qué pasa. 