Entré en esto de los blogs no sé ya ni cuanto hace, el año que acabé la carrera.
En aquella época era becaria en la universidad. Me encargaba de un proyecto de investigación que no me motivaba especialmente, pero al que intentaba echarle ganas. Buscaba trabajo.
Mi novio estaba de Erasmus en Holanda y le echaba de menos.
Mi autoestima por lo general se arrastraba, y me aburría horrores.
Lo del blog me pareció una idea estupenda. Un nuevo proyecto al que dedicar tiempo y recursos. Algo a lo que echarle todas las ganas que tenía (y sigo teniendo, aunque de otra manera) de comerme el mundo.
Era algo mío, un secreto público que de primeras no le conté a nadie...
Por aquel entonces leía a Maniana todos los días, y me encantaban sus genialidades. Me dije "yo quiero hacer algo así".
Enseguida conocía a Zinktuais y sentí que congeniábamos, que teníamos mucho en común. Pensé "esto ha sido una idea estupenda; te va a permitir intercambiar tanto con otros..."
Poco a poco el blog fue saliendo del anonimato, y su existencia se desveló a familia, amigos... El destape final tuvo lugar cuando empecé a viajar y a vivir en otros países. Sobre todo con China.
Desde China escribir era un auténtico placer. Me encantaba relatar experiencias, impresiones, colgar fotos, hacer chistes. Me hacía sentir cerca de los que sabía que me leían. Entonces sí que resultaba sencillo ponerse delante del teclado e ir llenando los espacios de cosas interesantes.
Después, al regresar, hubo algunos periodos de crisis bloggera. Ya no me sentía tan motivada. ¿Qué demonios podría escribir yo, cuando mi vida se había vuelto anodina, monótona?
Hoy en día Mandarina Blog (akka Potencial Imperfecto) vuelve a ser un blog personal, esta claro.
A veces creo que aburrido, o sin objetivos claros, o tema o estilo definidos.
Otras no me complico tanto, y pienso "es mi blog, y ya está; mi muro de grafittis".