En carretera, me ponen de mal humor los que, mientras adelantas por el carril izquierdo, se pegan al culo de tu coche, con el intermitente izquierdo puesto, dando ráfagas con las largas, y pidiendo paso. Todo a 130km/h o más.
No creo que conduzca mal, la verdad. Suelo tener cuidado de no estorbar a otros cuando empiezo las maniobras, uso intermitentes, velocidades adecuadas a las circunstancias, respeto...
Cuando me encuentro en una circunstancia así, donde, una vez comenzado el adelantamiento, el de atrás surge de la nada, porque venía a 180 km/h... me dan ganas de pegar un frenazo, a ver si le meto miedo, y aprende lo que quiere decir el concepto "distancia de seguridad".
En general, me quedo con las ganas: o acelero más aún y me doy prisa en dejarle pasar, o, si me pillan de mal humor, levanto un poco el pie del acelerador y les hago esperar un pelín más de lo que debiera.
Eso sí, en general, en ninguno de los dos casos me libro de "la miradita". Esa que conecta ambos conductores cuando el de atrás, el de las prisas, por fin consigue adelantarme.
Menos agresividad, señores. Que conducir ya es de por sí peligroso...