Y como tenía pocas cosas que hacer, profesionalmente hablando... han decidido darme más aún!
Si antes ya por temporadas me costaba que todo saliera para adelante, de pronto me hago cargo de las responsabilidades de otros dos compañeros. Trabajo multiplicado por 3!
Existe algún límite a la irracionalidad, en las mentes privilegiadas de los que nos guían?
Quejas, quejas y quejas. Mejor no me habléis de trabajo, en una temporada, si no queréis que os aburra con negatividades...