De verdad que no sé cómo lo hacen los que tienen una imagen pública: políticos, grandes investigadores, deportistas, jueces, periodistas, etc.
Desde luego que no quiero plantear ninguna comparación, pero me doy cuenta de cómo, en mi vida, a cuantas más opiniones de terceros me expongo, más siento que me "mal-juzgan" y me dan palos. Incluso los que supuestamente son "de casa", "de la familia".
Está claro que para sobrevivir en la jungla de la vida exige una ancha, ancha espalda.